lunes, 15 de marzo de 2010

Momentos históricos: La batalla de Hattin (1187)



Antecedentes del conflicto

Retrocedemos en el tiempo una vez más, a los sofocantes y áridos terrenos de Tierra Santa. Concretamente al año 1187. La situación no puede ser más compleja. Los reinos cristianos establecidos en Outremer se encuentran en plena guerra con el sultan egipcio Saladino. Este indomable guerrero, conocido por su valor, audacia y caballerosidad, fundó la dinastia ayyubi en el país de los faraones en 1171, sustituyendo a la decadente fatimí. Había logrado aunar las diferentes corrientes del Islam bajo un mismo cetro, heredando el legado de otro mítico guerrero, Nur al Din.

Los reinos cristianos estaban divididos en intestinas querellas internas. Especialmente significativo era el caso del Reino de Jerusalén. Había sido fundado en 1099, tras la toma de Jerusalén por los cruzados, durante el transcurso de la Primera Cruzada. Hasta mediados del siglo XII había sido regido por gobernantes capaces, superando las dificultades que entrañaba un reino cristiano rodeado de hostiles principados musulmanes. En 1174 falleció Amalarico (aquel que se alió con los bizantinos para conquistar Egipto y fracasó en el intento). Le sucedió su hijo Balduino IV. En este punto comenzarón las dificultades. El problema de fondo no fue la valía y pericia del nuevo soberano, sino su enfermedad, la lepra.

Aún con la enfermedad despedazando su físíco, sus esperanzas y su vida, fue capaz de retrasar las caída del reino consiguiendo una de las victorias más infravaloradas de la Historia, la de Montgisard (1177), donde vencío con inferioridad numérica a Saladino.

Al no poder engendrar un heredero por la enfermedad, el poder debía desplazarse obligatoriamente a los nobles, en los cuales militaban dos facciones, los partidarios de coexistir con los musulmanes y el sector más belicista, que englobaba a los Templarios y los nuevos cruzados provenientes de Europa.En el primero destacaban Raimundo de Tripoli (senescal del reino), Roger des Moulins o Balian de Ibelín ( no fue como lo pintaban en el Reino de los Cielos) En este segundo militaba, entre otros, Guy de Lusignan. Este guerrero de la baja nobleza francesa había contraído matrimonio con Sibila, la hermana de Balduino. En caso de fallecimiento del rey y al no existir todavía la ley sálica, el sería el encargado de asumir el trono. Destacaba por su pusilanimidad, su falta de criterio e ignorancia.

Cuando falleció Balduino en 1185, heredó el trono. La situación era francamente crítica. Saladino estaba hostigando continuamente a los cristianos y esperaba el pretexto necesario para atacar Jerusalén.
Guy, que no contaba con el beneplacito de la nobleza asentada en Jerusalén, necesitaba afianzar su posición. Debío ceder ante las pretensiones de dos hombres de alta posición en el reino, pertenecientes a la facción más belicista. Eran Gerard de Ridefort y Reinaldo de Chatillón. Uno era el maestre del Temple y Reinaldo era un bandido que había prosperado en Tierra Santa saqueando y matando musulmanes. Ambos, en cierto modo, condicionaban su apoyo a cambio de que el rey declarara la guerra a Saladino.

Guy cedió y Reinaldo atacó a una caravana en la que iba la hermana de Saladino, aduciendo que estaban armados. Esta era la ocasión propicia para ambos para poder declararse la guerra.

La Batalla

Saladino decidió tomar la iniciativa y puso sitio a la ciudadela de Tiberiades, para atraer a los cristianos y vencerlos lejos de sus bases de aprovisionamiento. Raimundo de Tripolí, que sospechaba de esta maniobra, abogó por esperar a Saladino, pero Gerard de Ridefort y Reinaldo presionarón a Guy para atacar. Guy cedió nuevamente y dió luz verde para atacar al sultan.

El calor era sofocante y la retaguardia se veía continuamente acosada por los arqueros montados de Saladino; los caballeros iban a pie, ya que sus caballos habían muerto. Guy de Lusignan se dio cuenta de su error y estuvo de acuerdo con Raimundo de Trípoli para dar un rodeo por el pueblo de Hattín, donde se encontraba un pozo de agua. Pero Saladino no se dejó embaucar por la maniobra y mandó a sus tropas para que les cortaran el camino. El rey decidió entonces establecer un campamento para pasar la noche en esta meseta. Ya no tenían agua, los hombres intentaron dormir ataviados, por miedo a verse sorprendidos en su sueño por los enemigos. A algunos cientos de metros percibían las risas y los cantos de los musulmanes, a quienes no faltaba nada.

A la mañana siguiente, el ejército reanudó su marcha: tenían que alcanzar el pozo de agua. Las tres columnas se desplegaron entre dos colinas volcánicas, los cuernos de Hattin. Los musulmanes los seguían acosando y los cuerpos de batalla se separaron. El rey tomó entonces una posición estratégica, al pie de los cuernos de Hattin. Pero las tropas de Saladino prendieron fuego a las hierbas secas, asfixiando a los cristianos con el humo.

Saladino se tomó su tiempo. Prosiguió sus ataques de acoso y no parecía tener prisa por lanzarse al asalto final. Para el rey latino, no había más que una salida para abrir la vía hacia Hattin: atravesar la barrera enemiga. Ordenó a Raimundo de Trípoli cargar con sus caballeros. Taqi al-Din, sobrino de Saladino, al mando de esa barrera, dividió entonces sus tropas para abrir el paso, pero lo cerró inmediatamente después. Las tropas cristianas no habían podido seguir y Raimundo de Trípoli se encontró solo. Al verse incapaces de ir en ayuda de su camarada, los cristianos se dirigieron a Tiro.

Los infantes habían escalado la colina norte de los cuernos, pero se encontraron entre un precipicio y las tropas musulmanas. Muchos de ellos murieron arrojados al vacío y otros se rindieron. Mientras, la caballería de Saladino había cargado contra los cristianos, que se refugiaban en el cuerno sur. Saladino escogió ese momento para lanzar el asalto final. Los caballeros consiguieron esporádicamente arrollar las líneas musulmanas, pero se vieron rechazados. Saladino lanzó el último asalto para apoderarse de la tienda roja del rey, donde se encontró la Vera Cruz, una sagrada reliquia. La noche del 4 de julio todo había acabado. Guy de Lusignan fue hecho prisionero, al igual que Reinaldo de Châtillon, el peor enemigo de Saladino.

El reino de Jerusalén estaba herido de muerte y su caida conmocionó a toda Europa. tanto que el Papa de entonces, Urbano III, falleció por el colapso que le ocasionó la noticia.

Era hora de una nueva Cruzada, pero eso ya es otra historia.

martes, 9 de marzo de 2010

La reforma laboral en España; un camino a ninguna parte




A continuación voy acometer un análisis de las diferentes reformas laborales que se han realizado en España desde la aparición de la Democracia. Como puede constatarse, su objeto de actuación ha intentado abarcar lo máximo posible, pero sus resultados apenas han solucionado nada y han ahondado aún más si cabe en los problemas estructurales que ya se venían arrastrando desde el franquismo.

Las reformas laborales que ha habido en España desde la instauración de la democracia han sido las siguientes:

Reforma Laboral de 1984

La primera reforma laboral de la democracia tuvo como objetivo primordial flexibilizar el mercado de trabajo, dadas las acuciantes cifras de desempleo existentes y los problemas estructurales heredados del franquismo respecto a la movilidad de los trabajadores, contratación, rescisiones de contrato y como medida para paliar la destrucción de empleo que imperaba por aquella época.


Se consideraba necesario flexibilizar el mercado de trabajo para eliminar las restricciones y rigurosidades que planteaban los Estatutos de Trabajadores respecto a los ajustes de plantilla, dado que por entonces estaban prevaleciendo los contratos indefinidos sobre los temporales y como los primeros ocasionaban grandes costes a la hora de rescindir los contratos.


Pese a que la generalización de los contratos temporales ayudó a fortalecer la fase expansiva por la que atravesaba la economía, con un aumento de la población activa bastante significativo, a su vez ayudó a que aumentara la brecha respecto a las condiciones laborales entre los indefinidos y los temporales.


Los empresarios vieron reducir sus costos de despido, porque en los casos en los que la fase productiva estaba en alza, se podían apoyar en esta clase de contratos que tan poca carga salarial tenían y complementarlos con los indefinidos. Cuando la situación se deteriorara, podían despedirlos sin que supusiera merma alguna para sus finanzas.


Podemos poner como ejemplo que el Estatuto de trabajadores estableció indemnizaciones en el caso de un despido, excepto para los despidos por razones disciplinarias o por la rescisión del contrato a iniciativa propia del trabajador. En el caso de los contratos temporales, estos no percibían ninguna indemnización, excepto en los contratos de fomento del empleo.


El otro problema grave que acuso esta política laboral fue la segmentación que provocó en el mercado la distinción entre trabajador indefinido y temporal. Además de la diferencia que existía en ambos a la hora de aplicar los derechos laborales, la brecha salarial creció vertiginosamente. En 1988, la diferencia porcentual entre uno y otro era de un 57% más de remuneración para el indefinido respecto al temporal.


Por otra parte, la generalización de contratos temporales ocasionó que en la negociación colectiva primaran los intereses de la clase indefinida. Con la aparición de los contratos temporales, se pensaba que estos facilitarían de manera innata una moderación o regulación salarial para reducir los costes por trabajador. Sin embargo, esa proyección falló. Está demostrado que entre los años 1989-1993, mientras se destruía empleo a un ritmo del 6,5 en puntos respecto a la tasa de paro, en los convenios los salarios pactados se incrementaron en términos reales casi un 7%.
Por otra parte, durante la recesión entre 1991-1994, prácticamente todos los empleos creados durante la anterior fase de bonanza económica se perdieron. Dadas las injusticias del mercado y como el marco regulador del 84 no solucionaba ya los problemas de creación de empleo, se procedió a renegociar un nuevo marco laboral.




Reforma Laboral de 1994

Esta reforma tuvo como objetivo adecuar las regulaciones laborales a los intereses de las empresas. Durante este periodo se acentuó aún más la segmentación del mercado y agravaron los problemas estructurales de la economía española, ya que ayudo a facilitar un marco productivo donde primaba una competitividad basada en un uso intensivo de contratos laborales de corta duración y baja remuneración.


El uso generalizado de esta modalidad de trabajo condenaba al sistema productivo y las empresas españolas a competir en mercados de demanda media y baja, ya que los mercados de demanda alta exigían un valor añadido en los productos y un personal altamente cualificado, con motivación y formación para la mejora continua.
Los aspectos característicos de esta reforma fueron la

• Aparición de las ETT (Empresas de trabajo temporal).
• Facilitar la inserción laboral de los jóvenes, a través de los contratos de formación.
• La suavización en las condiciones de movilidad de los trabajadores, con jornadas de trabajo que podían variar en su extensión, movilidad de los trabajadores funcional y geográfica…
• El régimen de despidos se flexibilizó aún más, incluyendo las dificultades productivas y organizativas de la empresa como causa de despido
• Aparición de los contratos a tiempo parcial y aumento de la rotación laboral, a causa de la reducción en la extensión de los contratos temporales.
• Desaparece el contrato de fomento al empleo con carácter general, aunque los empleos temporales se convierten en el contrato eventual y en el contrato por obra o servicio.
• Se facilitó el aumento de importancia de la remuneración variable en los salarios sobre los fijos, para facilitar la viabilidad económica de la empresa en periodos de dificultades.
• Se incorporaron en los convenios laborales las clausulas de descuelgue (condiciones y procedimientos para la no aplicación del régimen salarial establecido en el convenio siempre y cuando su ámbito sea superior al convenio de empresa) y se obliga a a las empresas a negociar los convenios nuevos sin precondiciones de negociaciones anteriores (ultraactividad de los convenios vencidos).

El cambio de poder en 1996, conllevó un cambio en las relaciones laborales, no tanto en su objeto ni naturaleza, pero si en los aspectos de renegociación de los aspectos laborales entre los sindicatos, patronal y el gobierno, con el objetivo primordial de consolidar el crecimiento del nivel de empleo.



Reforma Laboral de 1997

Esta reforma, aunque no logró solucionar los males endémicos del tejido productivo, si logró por fin el objetivo de toda reforma, crear empleo a gran escala, facilitando la extensión indefinida, con unas cifras globales que pueden considerarse bastante buenas, ya que disminuyó el número de parados en 1 millón de personas, situándose la tasa de desempleo en un 12,9%.


Como medidas más importantes, se pretendió frenar los contratos temporales y las condiciones draconianas de los contratos de inserción laboral, se impulsaron los contratos de fomento de la contratación indefinida para personas con dificultades especiales y se agilizaron los trámites para la extinción de los contratos.


Ahora vamos ampliarlo un poco más:


• Extinción del contrato por causas objetivas (Se agilizaba la extinción laboral bajo aspectos económicos, técnicos organizativos o de producción. No aportaba prácticamente nada nuevo, solo se avanzaba en la precariedad)
• Acuerdo Interfederal sobre negociación colectiva
1) Clarificaba la negociación colectiva en su gestión, ya que determinadas materias quedaban reservadas al convenio colectivo nacional sectorial, mientras que otras podían ser desarrolladas en ámbitos inferiores (territorial y de empresa) y, finalmente, otras puedan ser objeto de negociación en los dos últimos
2) Las categorías profesionales serían sustituidas por grupos profesionales, en función de diversos criterios, tales como: autonomía, formación, iniciativa, dirección, responsabilidad, complejidad, etcétera.
3) Los modelos de negociación colectiva tendrían una vigencia de 4 años. Asimismo se constituía una comisión paritaria con carácter mixto, integrada con seis miembros de cada una de las representaciones, a fin de interpretar y aplicar lo pactado


• Acuerdo Interconfederal sobre la cobertura de vacíos (Se establecieron las pautas de movilidad funcional del trabajador en la empresa. En cada grupo profesional se establecieron divisiones funcionales u orgánicas. Para ello fueron creados ocho grupos profesionales. Las plazas vacantes podían ser de libre designación, o de promoción interna, horizontal o vertical. Los puestos de confianza, en cualquier nivel de la estructura organizativa de la empresa, serían cubiertos mediante el sistema de libre designación. Las promociones se ajustaban a los criterios objetivos de mérito y capacidad, estableciendo la dirección de las empresas la celebración de las correspondientes pruebas selectivas de carácter teórico-práctico)


• Incentivos en materia de Seguridad Social para el Fomento de la Contratación indefinida (Para incentivar la conversión de los contratos temporales en indefinidos, se premiaba a la empresa que lo hacía con bonificaciones en las cotizaciones de la seguridad social y en fiscalidad. Para quienes fueran desempleados menores de treinta años y parados en general de larga duración, una bonificación del 40 por ciento de la cotización empresarial a la seguridad social por contingencias comunes. Para las desempleadas femeninas de larga duración, la bonificación fue del 60 por ciento, durante el período de los veinticuatro meses siguientes a su contratación. Y por último los desempleados mayores de cuarenta y cinco años, la bonificación fue del 60 por ciento durante los dos primeros años del contrato, que podía extenderse durante el resto de la vigencia hasta en un 50 por ciento)



Reforma Laboral de 2001

La reforma laboral de 2001 se enmarca en una coyuntura económica bastante buena, con unas cifras de desempleo bajas y que pretende potenciar los aspectos más importantes de la reforma anterior. Sin embargo, las buenas cifras no ocultan un mercado laboral cada vez más segmentado, con bastantes desigualdades y deficiencias, tanto en sus características como en la poca cualificación que muestra cada vez más el tejido productivo y la masa laboral


A continuación expondremos las notas más características de la reforma:


• Se amplió la bonificación de la contratación indefinida, excepto a los hombres entre 16 y 44 años.
• En los contratos formativos, se suprimió la edad máxima para colectivos como los inmigrantes, minusválidos, alumnos trabajadores de escuelas taller y casas de oficios...
• Se estableció una indemnización de 8 días por año trabajado para los contratos temporales.
• Se derogó el tope máximo de la jornada en el Contrato a tiempo parcial.
• Se intentó favorecer el empleo femenino, con bonificaciones para la contratación de mujeres tras un proceso de maternidad (100%, durante un año, en la contratación de mujeres inscritas en la oficina de empleo por un periodo de 12 ó más y en un periodo posterior a los 24 meses siguientes después del alumbramiento) y para las mujeres entre 16 años y 45 (bonificación del 25% por contingencias comunes de la Seguridad Social durante un periodo de 24 meses)


Reforma Laboral de 2006


La última reforma que ha habido continuó en la línea de consolidación del empleo que llevaba como premisa la reforma anterior, pero se intentó darle un aspecto más social, equitativo y progresista, habida cuenta de los problemas que hubo con el decreto ley de 2002. No se puede calificar como un avance, porque los consabidos problemas no se modificaron. Simplemente se trató de una ligera modificación de imagen ante la opinión pública.


Ahora detallare sus premisas más importantes:


• Evitar el encadenamiento de contratos temporales después de haber suscrito 2 o más durante un periodo de 24 meses, con la obligación de indefinido en un periodo de 30 meses desde el origen de la relación laboral.
• Se continúa con la política de bonificaciones para consolidar los contratos indefinidos procedentes de los temporales.
• Reducción de los costes empresariales, tanto para las cotizaciones empresariales como en los recargos en la cotización por desempleo
• Mejora de la prestación por desempleo ( fijos discontinuos, mayores de 45 años sin familiares a cargo)
• Protección en caso de insolvencia empresarial.
• Plan de modernización de los servicios públicos
• Aumento de las inspecciones de trabajo, para evitar irregularidades en los contratos y malas prácticas empresariales que pudieran afectar a l estabilidad de la empresa.

Por ello, considero que los retos del mercado laboral español deben ser:


 Aumentar la competitividad, mediante una política que reforme las fortalezas del sector productivo, adaptándolas las nuevas exigencias del mercado.
 Una política educativa que fomente el estudio y los valores sociales como fuente de progreso.
 Diversificación del tejido productivo, mediante una política que atraiga inversión y empresas, con ayuda de formación continua y de calidad en los trabajadores para obtener una masa laboral competitiva, que sepa adaptarse a las exigencias y necesidades del mercado.
 Una política contractual que no segmente tanto el mercado, donde se basen los costes más en la productividad que en el mero valor de tener que rescindir el contrato a un trabajador.
 Un cambio en la valoración empresarial respecto al factor humano. No basar la política de contratación tanto en las bonificaciones estatales de contratos y más en la necesidad de crear una masa laboral que responda a las expectativas globales.
 Políticas de conciliación de la vida laboral con la personal, no tanto en ayudas puntuales pero si más en aspectos como guarderías, menos restricciones en el horario de trabajo, aumento del periodo de paternidad y maternidad….

martes, 23 de febrero de 2010

La evolución económica en España. El desempleo.



Desde la aparición de la Democracia en España, la tasa de desempleo ha sido un fiel reflejo de varios factores que han atenazado a la economía, como son:
1) Los problemas estructurales que han caracterizado y caracterizan la economía de España.
2) Las nefastas políticas de reforma laboral que han abordado las diferentes administraciones
3) La poca elasticidad contractual de la masa laboral y su precariedad tanto en el objeto como en su naturaleza de ser.

Podemos observar como a mediados de los años 70, se presenta una tasa de desempleo relativamente alta para los estándares de la población activa existentes en ese momento.
Las causas de estos índices son la grave recesión económica que afecta a la práctica totalidad de los países del mundo, por la crisis petrolera del año 1973, que afectan más negativamente a España por su dependencia energética y financiera del exterior.
Nos encontramos con una inflación del 17% en 1977, sin que se tomen medidas de contención salarial, lo cual hace que la subida de los salarios brutos alcance la estratosférica cifra del 30%. Estas circunstancias provocan que crezca el paro hasta prácticamente un 7% en 1978.
Por otra parte, nos encontramos en los convulsos años de la Transición, que hacen que se produzcan drásticos cambios en la legislación laboral. El gobierno de Adolfo Suárez, mediante una política pactista, de consenso entre todas las fuerzas políticas, intenta aplicar medidas para la reforma del país. Sin embargo, no logra modificar la estructura de la economía ni flexibilizar el mercado de trabajo. A esto hay que unirle un repunte en el precio del petróleo, sin que se hubiera podido controlar la inflación, lo cual afecta muy negativamente al conjunto de la economía, con una tasa de déficit público desbocada, que pasa del 1,1 al 5,5% del PIB y una tasa de paro que alcanza el 16% en 1982.

Con la llegada de los socialistas al poder, en 1982 se realizan una serie de reformas que solucionan temporalmente las cifras del Estado, pero no ahondan en los problemas estructurales.
Es una época de menos consenso entre las fuerzas políticas y sindicales, con medidas de carácter unilateral por parte del gobierno.
Se realiza una profunda renovación de la estructura contractual, con la aparición de contratos que flexibilizan el mercado, se sanea y ajusta los sectores productivos, mediante políticas de reconversión, se logra controlar la inflación y la balanza de pagos alcanza niveles positivos.
No obstante, a pesar de que aumenta la población activa, la tasa de desempleo se mantiene en niveles altos. Esto es debido a la precariedad laboral, ocasionada por esa excesiva movilidad temporal de los trabajadores, a causa de la reforma laboral y la aparición de contratos de poca duración y mala remuneración, con poca o nulas liquidaciones de contrato y recortes en las prestaciones por desempleo.
Por ello, no encontramos a mediados de los 80 con una economía que crea empleo, pero no lo mantiene a largo plazo, con lo que las cifras de desempleo se mantienen relativamente altas y una economía que ha sido más orientada a mejorar los índices macroeconómicos del Estado que a intentar mejorar la productividad, rentabilidad y diversificación del sistema productivo.

Con la entrada del país en la CEE (Comunidad Económica Europea) en 1986 y la noticia de que España celebrará los Juegos Olímpicos en 1992, se acelera la necesidad de contratar más mano de obra, para mejorar las infraestructuras y modernizarlas de cara a la cita olímpica. Es de destacar la entrada masiva de capitales extranjeros, atraídos por los altos tipos de interés. Las cifras de desempleo muestran un ligero descenso, pero siguen siendo relativamente altas para la el crecimiento general que experimenta el país por esta época.
Al acabar la cita olímpica, la recesión de los años 1993-1995 afecta muy negativamente a la tasa de población activa. Es aquí cuando se demuestra el desajuste estructural de la economía española. La poca diversificación en los diferentes sectores productivos, índices de rentabilidad muy inferiores a la media europea, una legislación laboral que permitía una condiciones de despido muy poco favorables a los trabajadores y una ineficacia por parte del Gobierno para acometer los necesarios cambios para cambiar el rumbo provocan una tasa de desempleo del 24% en 1994.

Con el cambio político de 1996, el cómputo global de la economía mejora, gracias a la mejora de la coyuntura económica y a una política económica que basaba sus prioridades en la contención del gasto, reducción de la deuda pública, mediante una severa política de privatizaciones y modernización de las estructuras productivas gracias a los Fondos Estructurales que llegaban de Europa.
Además, en legislatura de los años 2000-2004 se llegó a una política de déficit cero en 2001, equilibrio presupuestario en 2002 y superávit en las cuentas públicas en el año 2003. En el año 2000 se sanea el déficit de la Seguridad Social y se crea ese mismo año el Fondo de Reserva de la Seguridad Social que al final de la legislatura tiene 15.000 millones de euros para ser empleados en caso de necesidad.
Sin embargo, esta realidad no empaña la precariedad laboral en la que ahonda el mercado de trabajo. Los sectores que lideraron el crecimiento de la actividad laboral (construcción, hostelería, servicio doméstico...) generaron empleos poco productivos, con bajos salarios. Los contratos temporales aumentaron hasta llegar a representar 1 de cada 3 puestos de trabajo, siendo esta cifra un 250% superior a la media europea.
No obstante, las cifras de desempleo llegaron a bajar 10 puntos porcentuales respecto a la época del anterior gobierno, situándose su tope más bajo en el año 2001, con una tasa del 10,3 %.
Los problemas estructurales seguían sin ser planteados como una prioridad. Las tasas de rentabilidad seguían siendo bajas respecto a los países de la eurozona y las reformas del mercado de trabajo seguían sin ser efectivas a pesar de haber tenido 4 desde el inicio de la democracia.

A pesar del cambio político de 2004, se siguió apostando por los sectores que habían permitido el crecimiento ininterrumpido de la economía desde hacía 8 años. La cifra de desempleados seguía bajando hasta niveles nunca vistos, como demuestra el 8,3% de desempleo alcanzado en 2007. Sin embargo, la excesiva dependencia del sector constructivo, la nula transformación y solución de los problemas estructurales en los sectores productivos y la poca rentabilidad de la economía en su conjunto, fueron añadidos a la grave crisis económica desatada a partir del 2008. La cifra de paro creció en 2008 a un 11,3 % y en el año 2008 a un 18,4%.

A pesar de lo reiterativo que puede llegar a ser la premisa anunciada a lo largo de la exposición de los datos, si no se busca una diversificación en los sectores productivos y no se aborda la tremenda precarización en el mercado laboral, especialmente en los contratos laborales, con la excesiva diferencia en los costos entre fijos y temporales, aún cuando no hay una gran diferencia en la productividad y rentabilidad entre unos y otros, no se logrará alcanzar una reforma que satisfaga las necesidades del país en general. Debe plantearse un cambio que puede ser traumático para las condiciones que conocemos, pero necesario para evitar que se repita la situación en la que estamos inmersos.

martes, 16 de febrero de 2010

El Paradigma Indomable


Thomas Kuhn fue un magistral divulgador de conocimientos de origén norteamericano que escribió ´´ La estructura de las revoluciones científicas ´´. En el explicaba el concepto de paradigma, el objeto de las diferentes fases por las que pasa una premisa, desde su formulación, su aceptación por una comunidad científica y la estandarización en el desarrollo teórico y práctico. Posteriormente, la continua renovación en el campo científico propicia la aparición de nuevas ideas que provocan que el paradigma se quede anticuado respecto a las nuevas necesidades y este se vea sustituido por las nuevas consignas, que a su vez generaran un nuevo paradigma que suplirá las deficiencias del anterior. Por ello, tenemos un continuo proceso de feed back en el significado de la palabra, pero no en su origen y naturaleza original de ser, si no en su concepto global, en sus aspectos más vertebradores de idea, que representan una única entidad de la cual nosotros podemos generar los campos de conocimiento que darán sentido a su existencia.

Por ello, creo que la idea de paradigma debería ser análoga al concepto por el que un país debe desarrollarse. Es más, en su esencia como concepto deberían fijarse como forma de afrontar las dificultades. La situación actual de países como España, Grecia o Portugal no debería circunscribirse solamente a aspectos económicos. Debe hacerse hincapié también en la cuestión moral y en la regresión de valores que ha experimentado la sociedad actual.
Es fácil identificar esta idea con concepciones de la realidad retrogradas, como la de los grupos conservadores de corte católico. Ni mucho menos. Ellos no son precisamente el ejemplo.
Se crítica a los políticos, no sin razón, dado su aparente estado abúlico para afrontar la realidad.
La cuestión no es buscar el chivo expiatorio en una persona o grupo concreto. Una breve racionalización de la realidad nos enseña que el proceso de socialización al que estamos sometidos desde nuestra concepción es invariablemente mediocre si no se hace una clara introspección personal.
Nuestros males son fruto del éxito a toda costa, sin prejuicios, sin límites, sin piedad. Buscar el camino más fácil por no afrontar que los cambios de este tipo deben ser pausados, pero audaces y enérgicos.
Mientras no se inculque el valor del esfuerzo, de la realización personal, del éxito sano y el respeto por el prójimo, pocas políticas van a ser útiles.
Busquemos la esencia interna del ser y tal vez podamos resolver el problema. Entonces enterraremos el paradigma que tanto nos atormenta.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Análisis de la economía española por variaciones trimestrales (2009) 3º Parte





El Mercado de Trabajo

El numero de afiliados a la Seguridad Social descendió en septiembre en 66216 personas menos que el mes anterior. Si tenemos en cuenta los últimos doce meses, se ha producido un descenso del 5,7% en el número de personas afiliadas, aunque la caída es menor respecto a otros periodos. Estos datos acentúan el deterioro del mercado laboral, que se ha visto agravada con la finalización de las obras municipales financiadas por el Fondo Estatal de Inversión Local.

Por sectores, el mayor descenso se ha producido en el sector de la construcción, con un 21,2%, seguido del sector industrial, donde cayo la afiliación en un 11,2%, registrándose el menor descenso en el sector servicios (2,9%).El contrapunto lo pone el sector secundario, donde la afiliación subió un 5,6%.

Por nacionalidades, el retroceso fue mayor entre la población extranjera, sobre representada en la construcción, que cayo el 8,6%.Por su parte, los afiliados españoles disminuyeron un 5,3%.

En cuanto a la contratación, se produjo un descenso del 9,8%, recayendo la mayor caída en los contratos indefinidos, que sufrieron un retroceso del 26%.Los contratos temporales experimentaron una bajada del 7,7%

La destrucción de empleo ha conllevado un incremento del número de parados. La variación desde diciembre de 2008 hasta septiembre 2009 de la cifra de parados ha sido de un 18,6%.Si tenemos en cuenta los datos anuales, el ascenso interanual del numero de parados fue del 41,3%. Lógicamente, esto ha llevado consigo un fuerte incremento de las prestaciones por desempleo, que se incrementaron respecto al periodo de doce meses en un 45,5%.

Por sectores, durante el periodo que abarca diciembre 2008 a septiembre de 2009, el mayor incremento de parados se produjo en los jóvenes que buscan el primer empleo, con un 44,7%,seguido de la agricultura con un 25,5%,servicios con un 19,5%,industria con un 18,1% quedando en ultimo lugar la construcción en un 7,7%.Si tenemos en cuenta las variaciones respecto de una año a otro, la situación cambia, situándose el mayor incremento en la agricultura con un 48,2%,seguido de los jóvenes con un 45,3%,la industria en un 43,3%,construcción en un 41,8% y por ultimo el sector servicios con un 39,9%

Por sexo, el mayor incremento se dio en las mujeres con un 19,7%, situándose en los hombres en un 17,4%. Si tenemos en cuenta las variaciones respecto de un año a otro, la situación cambia, dándose un crecimiento en los hombres del 51,9% y el de las mujeres en un 32,1%

Por edades, el mayor incremento se dio en las personas mayores de 25 años con un 19%, dándose también el mayor incremento en las personas mayores de 25 años si tenemos en cuanta las variaciones anuales

Precios

El IPC sufrió un descenso interanual en septiembre del 1%, dos décimas más que en agosto. Las causas de este descenso son atribuibles al descenso del denominado índice subyacente, que descendió 3 décimas (hasta el 0,1%) las bajadas de los precios de las materias primas y el descenso de los precios en el sector de los bienes industriales no energéticos (cayeron hasta el 2,1%).

También hay que tener en cuenta las presiones de los mercados internacionales y la debilidad de la demanda, lo que ha supuesto una contracción del consumo que afectado principalmente al sector servicios, explicando porque los precios de los hoteles, cafés y restaurantes descendieron hasta el 1,3%. Esta contracción se refleja en el descenso que han sufrido tanto los alimentos elaborados (descenso del 0,05%, aunque el global de los alimentos presentaba un incremento del 0,5%) como los productos lácteos, agua mineral y refrescos. Por el contrario el descenso que sufrieron tanto los alimentos no elaborados (2,5%) como los productos energéticos han tenido un efecto neutro y positivo en el IPC respectivamente.

El IPC, armonizado de la Unión Europea sufrió un descenso del 1%, reflejándose un diferencial con respecto a la eurozona de 0,6 puntos. No obstante las previsiones para los próximos meses son que la tasa de inflación sea positiva como consecuencia de la evolución al alza del precio del petróleo. Este incremento del precio del petróleo ha permitido que se modere el descenso de los precios industriales.

El Sector Exterior

El déficit comercial se contrajo en agosto, 40,5 % respecto al año pasado, siendo el déficit acumulado de un 52,4%. Este déficit se produjo en un contexto de reducción de los flujos comerciales explicado en gran medida por la caída de los precios, especialmente de los bienes energéticos y alimentarios. Es por ello que los datos reales mostraron una caída tanto en las exportaciones (de un 6,4% en el mes agosto, siendo la caída anual de un 19,8%) como en las importaciones (de un 11,4% en el mes de agosto, siendo la caída anual de un 31,1%).La menor caída de las exportaciones ha permitido la mejora del saldo comercial.

Por otro lado, los distintos planes de ayudas para la compra de automóviles que han puesto en marcha los principales países europeos se han visto reflejados en el aumento de las exportaciones de automóviles (un 18,8%) y de las importaciones de componentes de automóviles (un 6,1%).También hay que tener en cuenta la recuperación económica de Francia y Alemania, que ha repercutido en el aumento de la demanda exterior.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Análisis de la economía española por variaciones trimestrales (2009) 2º parte





Los motivos de la recuperación económica de los países desarrollados son la actuación del sector público, inyectando dinero en el mercado, y la aportación del sector exterior, donde se ha producido un incremento de las exportaciones, especialmente en la zona euro.

Los componentes de la demanda agregada que no se han recuperado son el consumo y la inversión. Tiene como principal consecuencia que el crecimiento del PIB se ralentice. Esto es debido a la finalización de los programas que incentivan al consumo y a la lenta recuperación de la producción industrial.

Las previsiones muestran una lenta recuperación de estos dos componentes, como consecuencia de la finalización de los programas de incentivos al consumo, por la elevada incertidumbre que genera la creciente tasa de paro y porque la capacidad productiva esta bajo mínimos en todas las economías desarrolladas.

Los mercados financieros presentan una mayor estabilidad, como consecuencia de la inyección monetaria de los gobiernos. Esto ha permitido la concesión de créditos por parte de los bancos a las grandes empresas, en condiciones muy ventajosas para estos últimos, lo que repercute en una mayor estabilidad financiera, centrándose ahora los gobiernos en ir retirando poco a poco esas ayudas. Sin embargo, los créditos a las PYMES no acaban de mejorar la situación de estas empresas. También hay que destacar la mejora de los mercados bursátiles, debido a 2 factores: la menor aversión al riesgo y la mejora de las perspectivas de rentabilidad de las acciones como consecuencia de los buenos resultados empresariales.

Por otra parte, el pérfil de la recuperación de la economía española presenta una idiosincrasia particular. La economía española presenta una recuperación, al igual que el resto de economías. Sin embargo, nuestra recuperación presenta características diferentes respecto al resto de países, ya que nuestro PIB sufrirá un retroceso, y el impulso del sector publico será menor, ya que se van a destinar mas partidas en los presupuestos generales del estado, que tienen como fin de que no se deteriore mas el mercado laboral.

Como consecuencia de lo mencionado anteriormente, la tasa de ahorro en España ha aumentado por la incertidumbre que hay en el marcado laboral. Esto conlleva que el gasto de consumo se reduzca y los precios de los productos bajen.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Análisis de la economía española por variaciones trimestrales (2009) 1º Parte



España presenta unas previsiones de crecimiento negativo superiores en comparación con otros países. Esto significa que mientras el resto de países desarrollados (USA, Japón, Zona Euro) parecen salir de la crisis, al presentar previsiones de tasas del PIB con crecimiento positivo, España sufre un empeoramiento con respecto a las previsiones de otros años. (En 2008, España presento un crecimiento positivo del 0,9%, en 2009 un crecimiento negativo del -3,7%, para acabar en 2010 con un crecimiento negativo del -0,4%, lo que supone una clara mejoría).

Las previsiones dan a España un crecimiento del IPC del 1,4% para 2010, lo que demuestra que hemos salido de una posible deflación, ya que en 2009 presentábamos un IPC del -0,3%, este ultimo dato fue un cambio muy brusco respecto a 2008, donde el IPC era del 4,1%.El resto de países presentan tasas de crecimiento del IPC para 2010, excepto Japón que se encuentra en deflación. En mi opinión, creo que es positivo este crecimiento del IPC en España para 2010, porque aunque en un principio es beneficioso para los consumidores porque los precios de los productos están más bajos, a la larga una posible deflación hubiera supuesto una reducción drástica de los niveles de inversión y consumo lo que hubiera generado un incremento de la tasa de paro.

Hay que añadir que la situación laboral en España es muy precaria a tenor de las previsiones para 2010, donde la tasa de paro se presenta en un 20,3%, superior a la del 2009 que era de un 18,1% y muy por delante de las presentadas en 2008, que eran de un 11,3%.En mi opinión, esta situación se debe al bajón que ha pegado la construcción, principal motor de la economía española durante años y donde estaba el núcleo de la población activa de este país. También hay que tener en cuenta, el proceso de deslocalización de las multinacionales afincadas en España, que presentan continuos expedientes de regulación de empleo. Ejemplo: General Motors en Figueruelas.

Por otra parte , las previsiones para 2010, son más favorables, sobre todo en la demanda exterior, con un incremento notable respecto a otros periodos. (En 2008, la tasa era de un -1%, con una caída espectacular de las exportaciones en 2009 que fue de -14,4%, con una clara mejoría para 2010, siendo de un 2,3%).Estos datos reflejan la mejora de la situación a nivel internacional de la demanda externa, que coincide con la recuperación económica de las potencias económicas. En cuanto a la demanda interna, también ha habido una sustancial mejora. (En 2008, la tasa era de un -4,9%, en 2009 era de un -21,5%, pasando a 2010 con una previsión del -1,7%,).Estos datos demuestran que ha habido una mejora de los niveles de consumo e inversión, lo que ha impulsado las importaciones.

Las cuentas publicas presentan un déficit de -9,8% para 2010, mejorando los datos existentes en 2009, que eran de un -10,9%, siendo en 2008 de un -4,1%.Estos datos demuestran que el gobierno ha incrementado el gasto publico (pensiones, prestaciones por desempleo) ante el espectacular crecimiento de la tasa de paro, con el fin de proteger a las capas sociales mas desfavorecidas.